Introducción
La picadura de una garrapata no implica por sí sola una infección; sin embargo, las garrapatas pueden ser portadoras de numerosos agentes patógenos, entre ellos las bacterias Borrelia, causantes de la enfermedad de Lyme, y el virus de la encefalitis por garrapata. Por ello, es de vital importancia retirar la garrapata incrustada en la piel lo antes posible y de forma adecuada.
Muchas personas siguen utilizando hoy en día métodos como untar la zona con aceite, crema o alcohol, lo que, en realidad, puede aumentar el riesgo de infección. En esta guía te explicamos cómo se retira correctamente una garrapata, qué errores conviene evitar y cuándo es necesario acudir al médico.
¿Por qué es importante retirar la garrapata lo antes posible?

La garrapata puede transmitir diversos agentes patógenos al organismo al chupar sangre. Aunque el momento de la transmisión de la infección depende del tipo de agente patógeno, en general se puede afirmar que la extracción de la garrapata reduce el riesgo de infección.
Por eso, conviene retirar todas las garrapatas lo antes posible, en cuanto las detectemos.
¿Qué se necesita para quitar una garrapata?
Las mejores herramientas:
- pinzas para quitar garrapatas
- cuchara especial para garrapatas
- pinzas de punta fina
Pasos para retirar correctamente una garrapata

1. Lavémonos las manos
Hay que lavarse bien las manos tanto antes como después de retirar la garrapata.
2. Sujeta la garrapata cerca de la piel
Intentemos agarrar siempre la garrapata cerca de la cabeza o de la boca.
Es importante no apretarle el abdomen.
3. Estirémoslo con un movimiento uniforme
Tiramos hacia fuera despacio y con firmeza.
No es necesario girarlo ni atornillarlo.
El objetivo es que la garrapata salga entera.
¡Hay que tener cuidado de sujetar la garrapata con suficiente fuerza para que no se nos resbale el agarre hacia el cuerpo (abdomen) de la garrapata, ya que así podríamos introducir los fluidos corporales infectados en la herida!
También hay pinzas para quitar garrapatas en las que un resorte mantiene las patas de la pinza presionadas con la fuerza adecuada.
4. Desinfectemos la zona de la picadura
Tras la extirpación, desinfecta la piel y vigila la zona durante las próximas semanas.
Si aparece enrojecimiento o un sarpullido, rodeémoslo con una línea discontinua y hagamos una foto cada día.
¿Qué NO debemos hacer al retirar una garrapata?
Muchos métodos muy extendidos pueden resultar, de hecho, perjudiciales.
No lo untemos con aceite
Es un viejo mito que el aceite ahoga a las garrapatas.
De hecho, puede provocar estrés o asfixia al parásito, lo que puede aumentar el reflujo de los agentes patógenos.
No utilicemos cremas ni grasas
Los distintos lubricantes no facilitan la extracción. Las cremas impiden que el aire llegue a la garrapata, por lo que, al asfixiarse, la sangre infectada puede volver a la herida.
No eches alcohol sobre la garrapata
El alcohol tampoco ayuda a retirarla de forma segura. Debido a la muerte o asfixia de la garrapata, la sangre infectada podría incluso volver a la herida.
No lo quememos ni lo calentemos
El uso de cerillas, mecheros u otras fuentes de calor es peligroso e ineficaz. La garrapata muere, pero, al mismo tiempo, la sangre infectada puede volver a la herida.
No aplastemos el cuerpo de la garrapata
Apretar la garrapata puede aumentar el riesgo de infección.
Si no se dispone de unas pinzas o una cucharita especiales para extraer garrapatas, también se pueden utilizar unas pinzas de cejas limpias y de punta fina. Hay quienes, a falta de estas, hacen un nudo con un hilo alrededor de la cabeza de la garrapata e intentan extraerla así de la piel. Si no se utiliza un instrumento específico, siempre existe el riesgo de empujar los fluidos corporales infectados de la garrapata hacia la herida, lo que aumenta el riesgo de infección.
¿Qué pasa si la cabeza de la garrapata se queda clavada?
En la mayoría de los casos, lo que queda clavado en la piel no es la cabeza de la garrapata, sino parte de su aparato bucal.
Por lo general:
- una inflamación leve
- enrojecimiento
- sensibilidad
puede provocar.
En la mayoría de los casos, el organismo expulsa de forma natural la parte que ha quedado dentro.
Si la zona presenta una inflamación intensa o supura, es recomendable acudir al médico.
¿Cuándo hay que acudir al médico?
Acudamos a un especialista si:
- No consigo quitarme la garrapata
- la zona de la picadura está muy inflamada
- aparece fiebre
- aparece un enrojecimiento con forma de cockade
- aparecen síntomas similares a los de la gripe
- aparecen molestias neurológicas o articulares
¿Qué hay que tener en cuenta tras retirar una garrapata?
Tras retirar la garrapata, hay que estar atentos durante las siguientes semanas a:
- el lugar de la picadura
- la aparición de enrojecimiento
- la posible fiebre
- los dolores articulares
- la fatiga
- los síntomas neurológicos
No todas las infecciones provocan síntomas inmediatos, por lo que la vigilancia es de vital importancia.
¿Merece la pena enviar la garrapata al laboratorio?
A mucha gente le gustaría que le analizaran la garrapata que se le ha quitado.
Aunque en determinados casos esto puede aportar información útil, por sí solo no sustituye al análisis del organismo humano. Una garrapata infectada no implica automáticamente que se haya producido una infección, y lo contrario también es cierto: pueden aparecer síntomas incluso si el análisis de la garrapata da negativo. La utilidad del análisis radica principalmente en que, en caso de síntomas, puede proporcionar al médico información adicional sobre qué agente patógeno había en la garrapata y qué tipo de infección cabe esperar.
Preguntas más frecuentes
¿En cuánto tiempo hay que retirar la garrapata?
Lo antes posible. Cuanto menos tiempo permanezca en la piel, menor será el riesgo de infección.
¿Duele sacar una garrapata?
Por lo general, no. La saliva de la garrapata contiene sustancias con efecto anestésico.
¿Hay que enroscarlo o tirarlo?
Según la mayoría de las recomendaciones profesionales, basta con un movimiento de tracción uniforme. El ligero giro se suele aplicar para evitar que las pinzas resbalen sobre el cuerpo de la garrapata. Sin embargo, al girar, la fuerza de nuestro agarre puede variar, por lo que las pinzas podrían resbalar. Las pinzas con resorte facilitan la aplicación de un ligero movimiento giratorio.
¿Qué pasa si se desprende la garrapata?
El resto de la placenta suele expulsarse por sí sola, pero en caso de inflamación se recomienda acudir al médico.
¿Es necesario tomar antibióticos después de quitar una garrapata?
Solo en caso de síntomas característicos de la enfermedad de Lyme. El médico decidirá si es necesario el tratamiento en función de los síntomas y los factores de riesgo. El tratamiento con antibióticos con fines preventivos, por ejemplo, una dosis única de doxiciclina, tiene un efecto perjudicial sobre el curso de la enfermedad.
Resumen
La extracción correcta de una garrapata es una tarea sencilla, pero importante. La regla más importante es retirar la garrapata lo antes posible, con un instrumento adecuado y sujetándola cerca de la piel. Evita el uso de aceite, alcohol u otros remedios caseros, y vigila la zona de la picadura durante las semanas siguientes.
Si tras la picadura de una garrapata aparecen síntomas inusuales, conviene acudir lo antes posible a un especialista para detectar a tiempo cualquier infección.



